sábado, 17 de agosto de 2013

Carlos Lanz Rodríguez




EL  LEGADO DE CHAVEZ Y LA
MUNICIPALIZACION DEL PLAN DE LA PATRIA

 INDICE

I.- EL LEGADO DE CHAVEZ: TRASPASAR LAS  BARRERAS DEL NO RETORNO.

II.- EL LEGADO DE CHAVEZ: HACER IRREVERSIBLE EL TRANSITO AL SOCIALISMO.

III.- EL LEGADO DE CHAVEZ: COMUNA O NADA.

IV.- EL LEGADO DE CHAVEZ: EFICIENCIA O NADA.

V.- EL LEGADO DE CHAVEZ; ECO-SOCIALISMO YSOBERANIA ALIMENTARIA.

VI.- EL LEGADO DE CHAVEZ: TERRITORIO E INSURGENCIA CULTURAL.

VII.- MUNICIPALIZACION DEL PLAN DE LA PATRIA.

VIII.-METODOLOGIA PARA LA DISCUSION DEL LEGADO DE CHAVEZ


PRESENTACION

 La herencia teórico-ideológica que nos deja el Comandante Chávez, posee múltiples facetas, que serán objeto de estudios a lo largo de los años por venir. Como en  toda obra densa y compleja, existirán variadas interpretaciones y lecturas. Al realizar esta compilación de artículos publicados en Aporrea.org, estamos proponiendo una prospectiva del legado del Cmdt. Chávez, con una mirada que honra su memoria en lo más trascendente: LA BATALLA DE IDEAS que apunta al socialismo.

Por ello, en  la actual coyuntura histórica, después de haber derrotado a la contrarrevolución en diversos escenarios (electoral y golpista) para los revolucionarios venezolanos se nos plantea  una tarea ineludible: MANTENER Y PROFUNDIZAR LA REVOLUCION, siendo una manera coherente de reivindicar  la memoria histórica del Cmdt. Chávez, adquiriendo la connotación del mejor homenaje que podemos rendirle.

En una carta abierta dirigida a la Dirección Nacional del PSUV, hecha pública el 7 de Abril de 2013, señalé que esa tarea político-ideológica actualmente demanda focalizar el esfuerzo en hacer IRREVERSIBLE LA TRANSICION SOCIALISTA, CONSOLIDAR UNA LINEA DE NO RETORNO, tal como está formulada en la presentación del Programa de Gobierno que fue aprobado en las elecciones del 7 de Octubre.

En esa dirección, propuse colocar el acento en dos ejes: el primero, apuntando hacia lo propositivo que orienta la utopía concreta y el otro, revisión auto-crítica para corregir entuertos y fallas. Existen dos documentos base que recogen el sentido teórico-práctico de esta ruta: EL PLAN DE LA PATRIA Y EL “GOLPE DE TIMON”:

1.- En la direccionalidad estratégica se impone llevar a la práctica el  PROGRAMA DE LA PATRIA, con la incorporación de los aportes que surgieron de la activación del proceso constituyente y cuya sistematización  no pudo el Comandante Chávez presentar. Aún cuando no conocemos la versión final del 2º Plan Socialista que resulta de esa consulta popular, ya en el Programa  de Gobierno que le sirve de base, están delineados los 5 objetivos históricos como carta de navegación.

2.- La caracterización del  “nuevo ciclo de la transición; la construcción del socialismo” realizada por el Cmdt. Chávez en el Consejo de Ministro del 20  de Octubre del 2012, publicada por el MINCI bajo el título “GOLPE DE TIMON”.  Este documento crítico-autocrítico,  resume las tareas ideológicas en la coyuntura: “COMUNA O NADA”, “EFICIENCIA O NADA”, glosando las rectificaciones vinculadas al modelo productivo, al trabajo en equipo, a la estrategia comunicacional, a la desburocratización.

Tal focalización temática y documental, cumple con la exigencia que hace el Cmdt. Chávez en la presentación del Programa de Gobierno: “necesitamos de un poder popular capaz de desarticular las tramas de opresión, explotación y dominación que subsisten en la sociedad venezolana”.

La propuesta es convertir estos materiales en los ejes de la reflexión y el debate, insumos del proceso formativo permanente, líneas de acción para “renovar la promesa”. Los artículos que presentamos a continuación son una contribución a esas tareas, asumiendo los retos:

n  Traspasar las barreras del no retorno
n  Hacer irreversible el transito al socialismo
n  Comuna o nada, eficiencia o nada

Esta focalización de la tarea ideológica, permite consolidar en estos momentos la unidad sobre  bases programáticas, conjurando cualquier amenaza. Hoy más que nunca: CHAVEZ VIVE, LA LUCHA SIGUE.

Carlos Lanz Rodríguez

24 de Julio de 2013

NOTA: EL CONJUNTO DE ARTICULOS, OCHO EN TOTAL, QUE CONFORMAN ESTE ENSAYO PUEDEN SER VISTOS EN ESTE BLOG PULSANDO "ENTRADAS ANTIGUAS" QUE APARECE AL FINAL DE LA PÁGINA.


“TRASPASAR LAS BARRERAS DEL NO RETORNO”

En su legado el Cmdt. Chávez dejó innumerables aportes teóricos-prácticos, los cuales serán objeto de estudio y de debate. En esta ocasión voy a focalizar el análisis en las orientaciones ideológicas expresas que se recogen en el PROGRAMA DE LA PATRIA.

En este programa,  antes de la descripción de los  5 objetivos históricos, el Comandante Chávez  hace la PRESENTACIÓN, realizando un esbozo del marco general o encuadre de las tareas ideológicas del momento histórico, parafraseado de la siguiente manera:

“Este es un programa que busca traspasar “la barrera del no retorno”. Para explicarlo con Antonio Gramsci, lo viejo debe terminar de morir definitivamente, para que el nacimiento de lo nuevo se manifieste en toda su plenitud.

La coherencia de este Programa de Gobierno responde a una  línea de fuerza del todo decisiva: nosotros estamos obligados a traspasar la barrera del no retorno, a hacer irreversible el tránsito hacia el socialismo. Ciertamente es difícil precisar cuándo despuntará tan grandioso horizonte, pero debemos desplegar esfuerzos sensibles y bien dirigidos, para decirlo con Bolívar, en función de su advenimiento.”

Aquí se reclama la coherencia del programa, en una LINEA DECISIVA:

n  Obligación de traspasar la línea de no retorno
n  Hacer irreversible el tránsito hacia el socialismo

Alguien podría argumentar que aquí no hay nada  concreto si no una definición abstracta: NO RETORNO, IRREVERSABILIDAD. Se trata de un planteamiento que posee un carácter “obligatorio” si queremos que lo viejo muera y nazca lo nuevo. Así como enarbolamos el NO VOLVERAN, el no retorno implica establecer unas barreras político-ideológicas, económico-sociales, ético-culturales, que impidan la reproducción del régimen capitalista en la transición.
Por eso, en la misma PRESENTACION del programa el Cmdt. Chávez contextualiza o formula una prospectiva programática de mayor alcance, señalando lo siguiente:

“No nos llamemos a engaño: la formación socioeconómica que todavía prevalece en Venezuela es de carácter capitalista y rentista. Ciertamente, el socialismo apenas ha comenzado a implantar su propio dinamismo interno entre nosotros. Éste es un programa precisamente para afianzarlo y profundizarlo; direccionado hacia una radical supresión de la lógica del capital que debe irse cumpliendo paso a paso, pero sin aminorar el ritmo de avance hacia el socialismo.

Para avanzar hacia el socialismo, necesitamos de un poder popular capaz de desarticular las tramas de opresión, explotación y dominación que subsisten en la sociedad venezolana, capaz de configurar una nueva socialidad desde la vida cotidiana donde la fraternidad y la solidaridad corran parejas con la emergencia permanente de nuevos modos de planificar y producir la vida material de nuestro pueblo. Esto pasa por pulverizar completamente la forma de Estado burguesa que heredamos, la que aún se reproduce a través de sus viejas y nefastas prácticas, y darle continuidad a la invención de nuevas formas de gestión política.”

De esta manera, se puede asociar el traspaso de la línea de no retorno y  hacer irreversible el tránsito al socialismo, al cumplimiento de las siguientes tareas ideológicas en la coyuntura histórica:

1.- Radical supresión de la lógica del  capital
2.- Necesidad de un poder popular capaz de desarticular las tramas de opresión, explotación y dominación que subsisten
3.- Pulverizar completamente la forma de Estado burguesa que heredamos.

Abordando la inmensa tarea que se refiere a la “SUPRESION DE LA LÒGICA DEL CAPITAL”,  esta tiene un punto de partida esencial  focalizado en la naturaleza del régimen de producción capitalista, según Marx:

(...)La finalidad de la producción capitalista es, como sabemos, la valorización del capital, es decir, la apropiación de plusvalía, y su conversión en ganancia.

En tal sentido, suprimir  dicha  VALORIZACION DEL CAPITAL, como apropiación del trabajo ajeno (plusvalía, plus-trabajo) es el gran reto de la revolución.

Esta es una línea de nuestra identidad programática con el legado del Comandante Chávez, donde se articula el combate a la opresión política y  la dominación cultural, con la lucha contra la explotación del trabajo.

En esa dirección, he venido planteando rescatar la mirada sobre el proceso inmediato de producción (articulación de la valorización y el proceso de trabajo) para superar esta triple dominación (opresión, explotación y dominación que subsisten) particularmente en una economía determinada por la renta petrolera, donde aparentemente no se cumple la Ley Valor-trabajo. Esto es de suma importancia, ya que este velo apariencial generado por la renta petrolera ha  hecho estrago en muchas propuestas de cambio, las cuales  han terminado reproduciendo las tramas de la dominación.

Por ello, la superación de la lógica del capital, construyendo el modelo productivo socialista, demanda no sólo romper con las relaciones de producción imperantes: (formas de propiedad, división del trabajo ), sino que exige una crítica epistemológica que desmonte  su base gnoseológica, como lo plantearemos a continuación.

Dicho de otra manera, la  SUPRESION DE LA LOGICA DEL CAPITAL  DEMANDA LA CRITICA EPISTEMOLOGICA.

Desde las lecturas sobre la obra marxista en los años de prisión en el Cuartel San Carlos ( 1976-1984) he venido suscribiendo los aportes de  la crítica de la economía política, particularmente, la ruptura de Marx con lo que él denominó la “economía vulgar” o de sentido común.

Hacen varias décadas elaboramos un ensayo con esta crítica marxista (*)  y hoy la reseñamos de nuevo por su vigencia teórica e histórica.

I.- El capital como fetichismo que encubre la génesis de la riqueza social.

Uno de los principales rasgos del proceso de mistificación del capital se encuentra en el hecho de que el trabajo vivo (la fuerza de trabajo del obrero, su energía física y psíquica) se presenta como fuerza propia del capital. El trabajo muerto o trabajo pretérito (cristalizado en los medios de producción y en el dinero, pero que ha sido precedido por una "acumulación originaria" de capital fundada en el pillaje, la extorsión, la usura, la guerra, etc.) en manos del burgués se enfrenta al trabajo vivo como capital, a pesar de que en su génesis está el trabajo no pagado. En tal sentido, el capital como relación social (no como "cosa") no es más que trabajo objetivado, pero sin embargo, aparece como si él portara una cualidad "ontológica" que le permite crear por si sólo la riqueza, autovalorizarse.

Al respecto dice Marx en los GRUNDRlSSE:
"El capital está realizado ahora no sólo como valor que se reproduce a si mismo y por tanto se auto perpetua, sino como valor que pone valor. A través de la absorción en si mismo del tiempo de trabajo vivo, por un lado, y del movimiento de la circulación que le es propio (en el cual el movimiento del intercambio resulta puesto como el suyo propio, como proceso inmediato del trabajo objetivado) se comporta consigo mismo como lo que pone nuevo valor. 
El capital se comporta ante la plusvalía como si fuera él su fundamento, como si lo hubiera creado, (...)"(²)[...] el proceso de producción inmediato toma la forma del poder productivo del capital, que ya no puede reconocerse como el poder productivo del trabajo.

Para Marx este proceso donde el capital aparece como el "valor que pone valor" está signado por una Inversión: el predicado aparece como sujeto, es decir, el capital siendo un producto de la plusvalía, (resultado del proceso de valorización donde el obrero restituye el valor del salario y produce trabajo excedente) aparece como el factor generador del proceso.

De allí que Marx también señale en EL CAPITAL lo siguiente:
"(...) De este modo la extorsión de trabajo sobrante pierde su carácter especifico; su relación especifica con la plusvalía se oscurece, y a facilitar este resultado contribuye, como se puso de manifiesto en el Libro I, IV, el hecho de que el valor de la fuerza de trabajo se exponga bajo la forma de salario. La relación del capital se mistifica al presentar a todas sus partes por igual como valor remanente (ganancia).
El modo como la plusvalía se convierte en la forma de ganancia mediante la transición a través _ de la cuota de ganancia, no es sino la prolongación de la inversión sujeto y objeto operada ya durante el proceso de producción. De allí veíamos como todas las fuerzas productivas del trabajo se presentaban como fuerzas productivas del capital (...) Y esta relación invertida hace surgir necesariamente, ya en el plano de las simples relaciones de producción: una idea invertida congruente, una conciencia transpuesta, que los cambios y modificaciones del verdadero proceso de circulación se encargan de desarrollar"
En estas líneas Marx señala en primer lugar, como la extorsión del trabajo queda oscurecida en la relación salarial. La especificidad de la explotación desaparece y se encubre la relación capitalista a través de la inversión sujeto-objeto.
Esta relación invertida en el proceso de circulación, hace surgir también una idea y una conciencia invertida, es decir, para el "sentido común"  que aparece en la superficie es que toda ganancia es un valor remanente que surge en el intercambio, ficción ésta que el proceso de circulación se encarga de desarrollar.

Abundando en esta última cuestión, Marx dice:
"(...) Pero como la concurrencia, y por tanto, en la conciencia de sus agentes, todo se presenta invertido, también aparece invertida esta ley, es decir, esta conexión intima y necesaria entre dos cosas que aparentemente se contradicen (...) Todo esto responde a un desconocimiento de lo que es la cuota general de ganancia y a la idea burda de que los precios se determinan en realidad por el recargo de una cuota más o menos arbitraria de ganancia sobre el valor de las mercancías. Pero estas ideas, a pesar de lo burdas que son, brotan necesariamente de la inversión que las leyes inmanentes de la producción capitalistas sufren dentro del mundo de la concurrencia. "
Las ideas burdas que surgen en el mercado, en la compra-venta de mercancías, hacen ver que la ganancia es un recargo que se le hace al valor de los bienes, de tal forma que no hay "rastros" de su verdadero origen.

En otro texto, TEORÍA DE LA PLUSVALIA, Marx establece un enlace entre el enfoque de la economía vulgar y el proceso de mistificación del capital:
"Tal como los economistas vulgares lo conciben, es pues, el interés y no la ganancia el que brota como una plasmación de valor del capital de por si, de la mera propiedad del capital, como una renta especifica derivada de éste. Desaparece todo resto de intermediarios: es pues, el fetichismo completo (...)"
"Desde el punto de vista de la economía vulgar, que pretende hacer pasar el capital como la fuente sustantiva del valor, esta es una fórmula perfecta, una fórmula en que las fuentes de la ganancia pierden toda fisonomía y en la que el resultado del proceso capitalista reviste una existencia independiente, desligado del proceso mismo (…)"
Ahora en otro nivel que ya no son los precios o la ganancia, sino que es el interés, aparece de nuevo el proceso de inversión: el interés brota del capital no se sabe por qué arte de magia, como una renta derivada de sí mismo, desapareciendo toda media­ción con la esfera de la producción, se trata de un fetichismo completo que le viene al pelo a los agentes ideológicos de la burguesía: el capital es la fuente sustantiva del valor, no hay por tanto explotación ni extorsión del trabajo, sino que lo que existida seda un régimen de libertad, justicia e igualad. La ganancia se convierte en un premio a la libre iniciativa y al riesgo, una especie de remuneración al ahorro y al esfuerzo personal del capitalista. De allí que el fetichismo no sea tan inocente, y como veremos a continuación, tal percepción de la economía está en sintonía con los intereses ideológicos de la clase dominante.
II.- Papel de las relaciones aparenciales en esta mistificación del capital.
Para Marx todo del proceso que examinamos anteriormente está cruzado por un velo apariencial, siendo en tal sentido una realidad que no es evidente a simple vista, no es transparente a la percepción sensorial. Así encontramos el enmascaramiento de un conjunto de relaciones: entre la extorsión del trabajo y el salario, entre la plusvalía y la ganancia, entre la ganancia y el interés. Tales encubrimientos nublan el tejido social e histórico de las relaciones de producción capitalista.

Este proceso de "mistificación" del capital tiene que ver con la supeditación del análisis a la esfera de la circulación, de la distribución y el intercambio. En esta superficie de la realidad económica no se puede encontrar más que "apariencias", conduciendo a los capitalistas y sus agentes ideológicos al más burdo empirismo:  
"(…) esta confusión de los teóricos revela mejor que nada como el capitalista práctico prisionero de la lucha de la competencia e imposibilitado para ahondar en modo alguno debajo de la superficie de sus fenómenos, tiene que sentirse incapaz para captar a través de las apariencias la verdadera esencia interior y la estructura interna de este proceso"
Ahora bien, en este caso no tan sólo se trata de un obstáculo que confrontan los burgueses en el proceso de conocimiento, sino que tal error, omisión o escamoteo epistemológico, es funcional al interés de justificar la dominación, de legitimar el lucro y la ganancia fundada en la explotación del trabajo. De tal forma que el hecho de que no se trascienda la apariencia, el nivel del dato empírico, la sacralización de la apariencia inmediata, no es un problema de "neutralidad axiológica", de objetividad científica. Los intereses de clase ocultan todo nexo o articulación del proceso de producción, y en tal sentido existe un esfuerzo por:
- "que a nivel de la fábrica, el proceso de trabajo sea concebido como un proceso "natural" o como un hecho tecnológico, sin considerar su articulación con el "proceso de valorización".
- que el salario siga mistificando la relación entre el trabajo necesario y el  trabajo excedente.
- que la mercancía haga aparecer invertida la relación social, desapareciendo la distinción entre trabajo abstracto y trabajo concreto.
- que el dinero y el interés aparezcan automatizados, como dinero que crea dinero, y no como metamorfosis del trabajo cristalizado, riqueza abstracta que es generada por el trabajo"
Tal esfuerzo de encubrimiento y de apología por parte de los agentes Ideológicos burgueses es lo que Justifica que nos veamos Inexcusablemente comprometidos a Investigar y debatir con seriedad, develando tales relaciones aparenciales, pues de lo contrario estaríamos bajo la supeditación de tales mistificaciones y por ende ayudando en la preservación del dominio del capital, facilitándole su legitimación ético-política.

(*)  “LA RECONVERSIÓN INDUSTRIAL EN EL NUEVO MODELO DE ACUMULACIÓN”. Ediciones Primera Línea. Caracas. Octubre 1990


9 de Julio de 2013
                                   
“HACER IRREVERSIBLE EL TRANSITO AL SOCIALISMO”

En la presentación del Programa de la Patria, el Cmdt. Chávez  planteó el papel del poder popular en la transición:

“Éste es un programa de transición al socialismo y de radicalización de la democracia participativa y protagónica. Partimos del principio de que acelerar la transición pasa necesariamente por, valga la redundancia, acelerar el proceso de restitución del poder
al pueblo. El vivo, efectivo y pleno ejercicio del poder popular protagónico es insustituible condición de posibilidad para el socialismo bolivariano del siglo XXI…”

Igualmente, este desarrollo y consolidación del poder popular como tarea del PSUV, está plasmada en la DECLARACION DE PRINCIPIOS aprobados por el I Congreso Extraordinario del PSUV, reunido en Plenaria, en Caracas, a los veinticuatro (24) días del mes de Abril  de 2010:
“El Partido nace para defender a la Patria, para llevar la Revolución a su objetivo emancipador, como instrumento para llevar al pueblo y a los explotados al poder, para ponerse al servicio del tránsito del capitalismo al socialismo, transformando progresivamente las relaciones de producción, de intercambio y de propiedad de los medios de producción para la liberación de la clase trabajadora…”
“El socialismo es la verdadera manera de retomar el profundo significado de la democracia, con el desarrollo del poder popular al máximo, como forma más acabada de la democracia participativa y protagónica, de la participación de las masas populares en la construcción de la nueva sociedad…”
En la presentación del Programa de la Patria, el Comandante Chávez le asigna como tarea del poder popular, la desarticulación del entramado de la dominación, explotación y opresión capitalista, como condición para avanzar hacia el socialismo:
“Para avanzar hacia el socialismo, necesitamos de un poder popular capaz de desarticular las tramas de opresión, explotación y dominación que subsisten en la sociedad venezolana, capaz de configurar una nueva socialidad desde la vida cotidiana…”
Este entramado de la dominación tiene raíces estructurales y forman parte del modelo productivo que hay que erradicar, teniendo el poder popular la inmensa tarea de superar los antagonismos y contradicciones de las relaciones de producción que le son inherentes: formas de propiedad, relaciones mercantiles, división del trabajo. Cambiar estas  relaciones de producción, implica combatir en sus raíces estos aspectos de la referida trama de explotación del trabajo, opresión política y dominio cultural:
1.-  Desterrar   la lógica del capital  cuyo móvil en  la producción es la extracción de  plusvalía y su conversión en ganancia.
2.-Superar la contradicción entre la producción colectiva y su apropiación privada.
3.- Abolir la anarquía del mercado, dicotomía entre valores de uso y valores de cambio
4.- Resolver la contradicción de  la división  social del trabajo: separación del trabajo intelectual del manual .
Este enfoque sobre el cambio en las relaciones de producción capitalista se encuentra  plasmado también en las BASES PROGRAMÁTICAS del PSUV aprobadas por el I Congreso Extraordinario, reunido en  Plenaria, en Caracas, a los veinticuatro (24) días del mes de Abril  de 2010, cuando se refiere a la superación del capitalismo. señala
“Sólo es posible avanzar en la eliminación del capitalismo si se eliminan las relaciones sociales de producción basadas en la explotación del trabajo ajeno y, por consiguiente, si se eliminan los procesos de acumulación privada del capital basados en la ganancia producida por la explotación del trabajo. A su vez, una de las condiciones para eliminar la explotación del trabajo ajeno, es la eliminación de la propiedad privada de los medios de producción esenciales, en particular, la propiedad privada monopólica. Este es un principio de la construcción del socialismo…”
A lo largo del  texto expositivo de las BASES PROGRAMATICAS se reiteran estos criterios para construcción del modelo productivo socialista:
“Impulsar un modelo económico socialista basado en el desarrollo endógeno sustentable, lo que implica la lucha por la eliminación progresiva de la explotación capitalista del trabajo ajeno y la apropiación individual y privada de sus productos…!
“El desarrollo endógeno promueve nuevas formas de organización social de carácter integrador, capaces de generar nuevas relaciones sociales de producción basadas en nuevas formas de propiedad de carácter socializantes; promueve la humanización del trabajo mediante la eliminación de la explotación, expropiación del trabajo ajeno…”
En esta mismas BASES PROGRAMATICAS se reivindica la crítica de la  economía política marxista como enfoque que da cuenta de la explotación del trabajo y su lectura en la transición, haciendo referencia particularmente a la Ley del Valor:
“Se requiere tomar el instrumental teórico de la crítica de la economía política formulado por Marx y enriquecido por autores marxistas para fundamentar una crítica de la economía política de la transición que dé respuesta a los problemas generales pero también a los concretos e inmediatos. En particular es necesario rescatar la ley del valor que propone un esquema de análisis del capitalismo basado en la jerarquización del proceso productivo y en la centralidad de la explotación…”
En tal sentido,  cobrar pertinencia ideológica profundizar el debate sobre la División Social del Trabajo como relación de producción capitalista generadora de la enajenación, a partir de los aportes de la teoría crítica marxista.
CARACTERIZACION  DE LA ENAJENACION  BASADA EN LA DIVISION SOCIAL  DEL TRABAJO CAPITALISTA. (*)
La dominación capitalista, si no la vemos como una metáfora o una simple frase de ocasión, está expresada en RELACIONES DE FUERZAS, las cuales se cambian o se modifican cotidianamente. Estas relaciones de fuerzas -- como totalidad histórico-concreta – tienen que ver con: LA EXPLOTACION DEL TRABAJO, LA OPRESION POLITICA Y LA HEGEMONIA CULTURAL. Es decir, tal dominio no es AHISTORICO, sino que posee su génesis en las relaciones de producción vigentes y específicamente, aparece cuando se dan las siguientes condiciones socio-históricas:
1.- Separación del trabajador de los medios de trabajo y de subsistencia, es decir, existieron una circunstancias histórica en que los trabajadores fueron forzados a vivir solamente de la venta de su trabajo, apareciendo la clase asalariada y al mismo tiempo emergen los propietarios privados de los medios de producción.
2.- Alienación del trabajo y de sus productos, separación entre las actividades manuales e intelectuales. En el marco del régimen de producción capitalista el obrero está separado también no sólo de los medios de producción,  sino de los bienes que produce.
3.- Los anteriores divorcios y separaciones producen la contradicción entre el trabajo concreto y el trabajo abstracto.
4.- Igualmente, surge la contradicción entre la ciudad y el campo.
5.- Finalmente, el proceso de explotación, con el dominio de la valorización sobre el trabajo concreto ( conocido también como sumisión del trabajo al capital ) conduce a la dicotomía entre los valores de uso y los valores de cambio, se producen mercancía para el cambio sin considerar plenamente su utilidad o necesidad.
En este conjunto de contradicciones orgánicas del régimen de producción capitalista, hacemos énfasis en la división social del trabajo (la separación entre el trabajo manual y el intelectual) la cual junto a las relaciones mercantiles y de apropiación, permite establecer un vínculo histórico –social con las formas de dominio, dejando claro que éstas no son entonces ni “naturales” ni eternas.
La separación entre el trabajo manual y el intelectual, como rasgo constitutivo de la división del trabajo en el capitalismo, posee diversas derivaciones:
·         Contradicción entre la teoría y la práctica, separación entre el saber y el hacer. 
·         Dualismo sujeto-objeto, conflicto entre la subjetividad y la objetividad. 
·         Fragmentación y atomización teórico-práctica, parcelación y simplificación de la tarea: disciplinas, especializaciones.
·         Jerarquías y monopolio del saber, que consagra  la expertocracia.
Por todo lo anterior, como  TOTALIDAD HISTORICO- CONCRETA, esta división del trabajo, posee varios desarrollos:
1.- Su  génesis se vincula a la expropiación del productor de las condiciones de trabajo y de los medios de subsistencia.
2.-Sus principales determinaciones estructurales se relacionan con la  separación sujeto-objeto,  con la contradicción teoría –práctica, con el conflicto ciudad-campo.
3.- Como proceso interactivo posee  proyecciones y derivaciones en los saberes, prácticas y experiencias, entre otras, las investigativas, educativas, comunicacionales y organizativas: separación entre investigador-investigado, distancia entre maestro-alumno, divorcio entre emisor-receptor, alejamiento entre dirigente-dirigido.
Por todo eso, cualquier proyecto liberador anti-capitalista necesariamente tiene que destruir la sustentación o base del capitalismo desde una perspectiva global:
·          Emancipar el trabajo de las relaciones de sumisión: producción de plusvalía, máxima ganancia, mercantilización, división del trabajo.
·         Superación de la enajenación política a través del ejercicio de la democracia directa y desarrollo de nuevas formas de participación, lo cual implica eliminar la división social del trabajo.
·         Reabsorber la sociedad política en la sociedad civil, construyendo un nuevo nexo entre el Estado y el ciudadano por la vía de la democracia directa. Estas premisas se concretan en EL ESTADO COMUNAL Y LA REPUBLICA DE CONSEJOS.
·         Construcción de una nueva hegemonía que permita superar la alienación consumista, el monopolio del saber, la estética de la mercancía, implicando una REVOLUCION CULTURAL, LA CONSTRUCCION DE LA SUBJETIVIDAD REVOLUCIONARIA
Colocar en cuestión a la división social del trabajo, es decir, la separación entre el trabajo manual e intelectual, como enajenación del trabajo  involucra una lectura crítica con diversas connotaciones:

a.- Critica al monopolio y la jerarquía del saber, que se materializa en la expertocracia o en las modalidades tecnocráticas.
b.- Cuestionamientos la fragmentación del saber que surge de la disciplina y la  especialización.
c.- Darle dignidad teórica al trabajo manual, reivindicando el saber popular, propugnando el dialogo de saberes.
d.- Asumir la democratización del saber y el pensar con cabeza propia: SOBERANIA Y DEMOCRACIA COGNITIVA.

Al ubicar estos diversos planos de la división social del trabajo y su empalme con las relaciones de dominación, nos colocamos en una perspectiva histórica escasamente trabajada en la teoría transformadora, ya que el mayor énfasis se le ha dado a la propiedad y a las relaciones mercantiles capitalista. De allí la importancia de destacar como en la actual etapa de la  revolución bolivariana se ha venido dando un proceso de toma de conciencia  que se traduce en  el reconocimiento de   la necesidad de superar estos procesos enajenantes tanto en el trabajo como en la educación, tal como lo veremos a continuación.

LA CRÍTICA A LA DIVISION SOCIAL DE TRABAJO EN LA CONSTRUCCIÓN DEL MODELO PRODUCTIVO SOCIALISTA

En el PNSB (2008-2013) se pone en discusión la división social del trabajo capitalista y se plantea la abolición de la jerarquía y el despotismo en la organización del trabajo. Veamos la forma expresa de este planteamiento:

 “IV. MODELO PRODUCTIVO SOCIALISTA
Enfoque 4

“…La producción en la búsqueda de lograr trabajo con significado se orientará hacia la eliminación de la división social del trabajo, de su estructura jerárquica actual y a la eliminación de la disyuntiva entre satisfacción de necesidad y producción de riqueza.
El modelo productivo responderá primordialmente a las necesidades humanas y estará menos subordinada a la reproducción del capital…”
Aquí se formulan algunos rasgos del  modelo en construcción, el cual apenas está naciendo:
* El trabajo con significado se vincula al combate de la división social del trabajo capitalista.
* La producción se orienta a la satisfacción de necesidades humanas y no a la reproducción del capital.
El nexo entre la crítica de la división del trabajo y el modelo productivo socialista, también aparece claramente planteado LEY ORGÁNICA DEL SISTEMA ECONÓMICO COMUNAL, cuando en el Art 6 que se refiere a las definiciones de la ley, en el  numera 12 señala:
“12. Modelo productivo socialista: Modelo de producción basado en la propiedad social, orientado hacia la eliminación de la división del trabajo del modelo capitalista.”
Por otra parte, en la LOE en el Art 15, numeral 6, se señala:
“Formar en, por y para el trabajo social liberador, dentro de una perspectiva integral…”
Del mismo modo, en el  Art 6, numeral 3, ordinal D, de la misma Ley Orgánica de Educación, se indica
  “Desarrollo socio-cognitivo integral de ciudadanos y ciudadanas, articulando de forma permanente, el aprender a ser, a conocer, a hacer y a convivir, para desarrollar armónicamente los aspectos cognitivos, afectivos, axiológicos y prácticos, y superar la fragmentación, la atomización del saber y la separación entre las actividades manuales e intelectuales.”
A estas lecturas críticas  de la división del trabajo capitalista, en la PNSB, en la Ley de Economía Comunal y en la LOE, se le suma  la formulación realizada por el Comandante Chávez en la reunión del Consejo de Ministro del 20 de Octubre de 2012, publicada por el MINCI con el título GOLPE DE TIMON:
 “Las fábricas construidas con fines capitalistas llevan las  marcas indelebles de su “sistema operativo”, la división social jerárquica del trabajo en conjunción con la cual fueron construidas. Un sistema productivo que quiere activar la participación plena de los productores asociados, los trabajadores, requiere de una multiplicidad de procesadores “paralelos”, coordinados de la manera adecuada, así como de un correspondiente sistema operativo que sea radicalmente diferente a la alternativa operada de manera central, trátese de la economía dirigida capitalista o de sus bien conocidas variedades poscapitalistas presentadas engañosamente como “planificación”.

De esta manera, en las anteriores reseñas textuales, se definen criterios básicos para el combate a la división social del trabajo capitalista, bajo la óptica del trabajo liberador y la educación liberadora:
  • En el modelo productivo, eliminación de la división social del trabajo y su jerarquía actual.
  • En lo territorial, articular lo local con lo regional y lo nacional
  • En lo educativo, formación integral desde un punto de vista socio-cognitivo
  • Articulación del ser, con el saber y el hacer
  • Armonizar los aspectos cognitivos con los afectivos, axiológicos y prácticos
Todo lo anterior hace obligante superar la fragmentación y atomización del saber, la separación entre las actividades manuales e intelectuales, siendo parte del proceso para hacer irreversible el transito al socialismo
.
Estas rupturas no son lineales, estando llenas de avances y retroceso, como producto de la lucha entre los contendores en el plano político-ideológico, socio-cultural. Por ello la transición se entiende como un proceso, que no puede ser entendida como una fórmula acomodaticia que justifica la inercia y la falta de dirección estratégica de nuestra praxis, pero también, del mismo modo debemos ubicar la resistencia que ofrecen las relaciones de producción capitalistas y sus agentes políticos-ideológicos.  
En la transición, el combate a la división social del trabajo capitalista tiene entonces que materializarse en Planes, Proyectos y Programas, siendo obligatorio el mandato que establecen las leyes citadas más arriba, su concreción en  los planes nacionales y la exhortación del Cmdt. Chávez.
La metáfora: lo que tiene que morir no ha muerto y lo que está naciendo no logra alcanzar su pleno desarrollo es  una característica fundante del llamado “proceso de transición”, que requiere ser concretada:
n  Que es lo necesario a transformar en la óptica de eliminar la división del trabajo.
n  Que es lo indispensable hacer en el mediano plazo
n  Que es lo que podemos hacer ahora en esa tarea teórico-práctica

De allí la pertinencia de este  llamado a “concretar la transición” estableciendo metas y tareas para hacer irreversible el transito al socialismo.
Esta exigencia no es una petición gratuita, sino que corresponde a una apreciación sobre el uso y abuso del término transición: 
* La transición se puede convertir en una coartada para que nada cambie o se trunque el proceso haciéndolo indefinido
* Justifica el eclecticismo donde “todo vale”
* Por esto hemos conocido “transiciones bloqueadas” o empantanadas.
Tal problemática hace pertinente las precisiones y la profundización del debate en la actual coyuntura que vive la revolución venezolana
14 der Julio de 2013

(*)  Fragmentos tomados del ensayo “CRITICA DE LA DIVISION SOCIAL DEL TRABAJO Y MODELO PRODUCTIVO SOCIALISTA”.

Octubre de 2008.